Condicionamiento y aprendizaje
Cuando llegamos a cierta edad, sobre todo si ya pasamos la época escolar, es común que nos percibamos como individuos ya formados, con características y rasgos de la personalidad bien definidos. Sin embargo te has preguntado ¿cuánto de “esto” que somos es realmente aprendido y cuanto es innato?
Si quieres averiguarlo sigue leyendo este artículo.
Primero vamos a conocer cuales son los tipos de aprendizaje:
El aprendizaje asociativo
“Ocurre siempre que una persona o un animal forma una asociación simple entre varios estímulos, comportamiento o ambos.” (Coon, 2019, 196)
Uno de sus mayores expositores es Iván Pavlov que propuso el Condicionamiento clásico, haciendo experimentos en los que sometía a sus perros a distintos estímulos y documentaba sus respuestas a estos estímulos.
Por otro lado en el Condicionamiento Operante descrito por Edward J. Thomdike se hace un mayor énfasis al estímulo post-respuesta siendo este premiado o castigado dependiendo de si la respuesta era la deseada o no, o inclusive se utiliza este premio-castigo para condicionar una respuesta determinada ante un estímulo dado.
Reflexionando acerca de cómo se dan ciertos aprendizajes en nuestras vidas, es evidente que todos hemos procesado en nuestro cerebro determinadas respuestas a estímulos externos, que condicionan y moldean nuestras acciones y pensamientos. Sin embargo este tipo de aprendizaje según mi experiencia y opinión es más útil en tareas mecánicas y de tinte operacional, y se debe dar de forma natural mediante la experimentación del entorno, sobre todo en las primeras etapas del desarrollo, donde los estímulos concretos son los que más aprendizajes generan. Por ejemplo cuando el niño experimenta un dolor, malestar o disgusto ante un estímulo externo que puede ser tocar un objeto caliente, le lleva a aprender que ese objeto caliente, quema y no querrá tocarlo de nuevo. Sin embargo considero este tipo de aprendizaje asociativo, poco útil en tareas que impliquen un pensamiento, análisis y comprensión real de la información, ya que estas deben generarse en entornos que no impliquen el condicionamiento castigo-premio, para lograr el aprendizaje.
Lamentablemente muchas de las acciones y reacciones tanto físicas como emocionales que más “condicionan” nuestra vida se derivan de este tipo de aprendizajes, que usualmente se dan en las primeras etapas del desarrollo y que quedan impregnadas en nuestro subconsciente hasta la edad adulta.
Pero entonces, ¿Todo el aprendizaje es sólo una asociación entre estímulos y respuestas?
Esta pregunta también se le hicieron Edward Tolman
El aprendizaje cognitivo
En contraste con el aprendizaje asociativo, las formas más complejas de aprendizaje cognitivo, como aprender por medio de símbolos como el lenguaje escrito, son únicas de los humanos e involucra una conciencia relativamente mayor (cognición de pensamiento reflexivo).
A continuación explicaremos algunos descubrimientos en cuanto este tipo de aprendizaje que ha cambiado para siempre la forma más elevada de percepción del aprendizaje en general.
Por un lado tenemos el aprendizaje latente, este es un tipo de aprendizaje no observable de inmediato en el comportamiento del organismo (Gilroy y Pearce, 2014; Home et al., 2012) y se refiere básicamente a esas capacidades cognitivas de anticipar una recompensa. Para esto recurrimos a los mapas cognitivos es una representación mental del ambiente (como un laberinto,una ciudad o un campus).
Acá entra en juego otro importante elemento que es la retroalimentación,esto se refiere a la información dada a una persona sobre los efectos que ha tenido una respuesta, la cual se ha comprobado que tiene efectos muy positivos en el aprendizaje humano. Para ello es importante que la información se de en cantidades pequeñas y que la retroalimentación sea inmediata.
Otro gran aliado del aprendizaje cognitivo es el aprendizaje por descubrimiento, en él las habilidades se obtienen por perspicacia y comprensión en lugar de memorización (Snowman y McCown, 2015).
Y ¿por qué esto es importante? . El descubrimiento puede conducir a una mejor comprensión de problemas nuevos o inusuales, lo cual lleva a las personas a intentar nuevas estrategias y descubrir nuevas soluciones durante el aprendizaje.
Has escuchado la frase “los niños hacen lo que ven”. Pues es precisamente esto lo que sucede en aprendizaje observacional: observar e imitar las acciones de otra persona o notar las consecuencias de sus acciones, nos ayuda aprender de forma práctica como amarrarnos los zapatos por ejemplo.
En este punto comenzamos a comprender la importancia de la palabra modelo como una forma de aprender o imitar una conducta determinada. Por ejemplo, las conductas “masculinas o femeninas” que se aprenden por imitación sirven de modelo a los niños para aprender cómo asumir un rol de género. Sin embargo este aprendizaje por imitación no se limita a los padres, sino que se extiende más allá en los medios de comunicación, videojuegos y entornos sociales pre-establecidos que guían y orientan una conducta determinada, por tanto debemos crear mayor conciencia acerca de ¿a qué modelos están expuestos los niños (as) y nosotros mismos? ya que estos moldean nuestro aprendizaje y por ende nuestra conducta misma.
Ahora que conoces algunas de las principales formas de aprendizaje, qué te parece si aprendes cómo usarlas a tu favor.
Autogestión conductual
Esta es una invitación para usar los principios del condicionamiento operante para llevar a cabo un proyecto de autogestión propio, mismo que pueda ayudarte con cualquier comportamiento que sea importante en tus relaciones o en el trabajo que haces. Exploremos cómo identificar, dar seguimiento y modificar los comportamientos cuya frecuencia deseas reducir o incrementar (Miltenberger, 2016; Watson y Tharp, 2014).Para ello sigue estos pasos:
1. Especifica una meta conductual, esto refiere tener muy claro aquello que deseas lograr por ejemplo: ¿Hay un comportamiento que deseas eliminar por completo, como dejar de fumar o dejar de morderte las uñas? crea un plan paso a paso estableciendo las metas y reforzadores tanto positivos o negativos de cumplir o no dicho objetivo.
2. Registra una línea base, para ello existen en la actualidad tracker o registros con los que puedes fácilmente visualizar el cumpliemiento de tu meta.3. Escoge reforzadores, elige aquellos que realmente te motiven a lograr tus objetivos o a frenar esa conducta no deseada. Por ejemplo si has logrado cumplir tus objetivos semanales darte un día de relajación y amor propio el domingo por la tarde. Tal vez te ayude pensar qué premio le darías tú a otra persona que ha logrado dicha tarea y dártelo a ti misma.
4. Registra tu proceso, algunas ideas que te pueden ayudar registros de fotografías del antes y el después, escribir tus logras en un diario, compartir tu proceso con una persona de confianza que te apoye y aliente a continuar.
5. Recompensa tus éxitos, no olvides que el cerebro responde casi automáticamente a los reforzadores positivos así que es muy importante que no te saltes este paso ya que te motivará a seguir hasta el final.
6. Ajusta tu plan conforme aprendes más sobre tu comportamiento, nadie sabe lo que difícil que puede ser cambiar un mal hábito o lograr alcanzar una meta deseada más que tú misma, así que sientete en total libertad de evaluar y replantear todos los procesos que sean necesarios para lograr ese objetivo tan anhelado, pero eso si ¡no te rindas!
Ahora te pregunto, ¿qué conductas observas en tu vida que has aprendido por condicionamiento y cuales has sido por procesos más cognitivos y cuales de estas realmente consideras que te definen como la persona que eres actualmente y cuales deseas modificar para alcanzar ese ideal de la persona que anhelas ser?






Una de las maneras de pensar - un condicionamiento - aprendido tras años de errores y de consecuencias, fue demostrado por mi padre. Él me dijo, "Si vale tu paz, es muy caro." Probablemente las palabras que redefinieron mi futuro completo. He podido pensar en el hecho de que las cosas que ocurren que no están en mi control, no valen la pena perder la compostura al intentar arreglaros, o simplemente, se refiere a vivir y dejar vivir. A no dejar que nadie venga a robarte la paz, a no dejar que nada robe la paz y cordura. Nada en esta vida es suficiente como perder la paz o salud mental. La preocupación no arregla los problemas.
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